Una ráfaga de viento sucumbió en tu corazónparalizado el calor
ya no hubo sensación,
pendiente quedó el mañana:
el siempre hoy...
Cambiante vivió mi alma
cuando te vio.
Un ansia de dulce canción en tu voz,
desesperado, y sin embargo, apático y resignado.
Y mostrando mi acción
no hubo más que confusión,
aturdida me mirabas sin comprender nada.
¿Una llamada de atención? ¿Por qué?
Un choque moribundo de cariñosas miradas.
Me interrogaba, me hundía en mi interior,
y parecía frío, muy frío, pero libre.
¡Una libertad que no quiero sin ti!
Estoy celoso de tu tiempo
que siendo tuyo...
no es mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario