Hacia dónde ir si ya no veo tus pasoste he seguido tanto,
te he querido tanto,
espejo de mis anhelos frustrados.
Mi brazo no quiere seguir así,
rompiendo tanta maleza a machetazos,
ya se cansó...
Y sin embargo...
cuando entra un poco de luz,
ahí puedo ver tus ojos tristes
los que un día en Granada me cautivaron,
los que todavía hoy me siguen hechizando.
Y todavía, a pesar de las tormentas...
y de la tierra que niega sus frutos
al sol y a la vida, quiero creer
que nuestras raíces siguen firmes,
quiero creer que siguen juntas,
entrelazadas en algún punto,
seguras en lo que queda de nosotros,
allí, donde aún habita la esperanza
para nuestros sueños, para esos:
¡¡¡Qué todos los meses nos son robados!!!
Uffff aun estoy sobrecogido!!
ResponderEliminarLlevaba tiempo sin leerte y veo que al igual que los buenos vinos, que maduran y ganan en sabor con el tiempo, tus palabras también lo han hecho. Un abrazo, amigo!!
Orgulloso de haber tenido la suerte de cruzarme contigo un buen día.
Gracias amigo por tu comentario. Un abrazo fuerte!!!!!
ResponderEliminar