
Sed de asombrada palabra en tus ojos
en el brillo de tu misterio,
para beber rojo llanto de tu alma
en la brisa de tu sufrimiento.
Yo caminaba vivo en el cementerio
en la historia de tu lápida,
para engordar la sangre de tu deseo
en el camino estrecho de tu tumba.
Sed de ansias deseando querer beber
de una vida rozando la muerte
porque el espírutu se ilusiona y clama
pidiendo a gritos un sentido sepulcral.
Una risa de ultratumba me despertó de la vida
y el loco tren que habitaba me escupió a la vía,
creí difuminarme en el saber del no-ser
pero tuve el valor de mirar
...al espejo del vacío.
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