Y nació el rojo,y renació en calor.
Entonces el sol brillaba fecundidad,
era la naturaleza clamando piedad.
Hubo unión de gamas de sensación.
La verde primavera estrechaba su deseo último
al verano de piel sudorosa,
y era ardor de tinta golosa.
Y la sangre brotó,
se sabía vencedora al inhumano frío.
Y la llama crecía,
era feliz bautizo a la muerte que perecía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario